Todos debéis ver el siguiente vídeo; una entrevista al economista y escritor José Luis Sampedro y dar vuestra opinión reflexiva en Comentarios antes del viernes 24 de octubre.
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viernes, 17 de octubre de 2014
domingo, 20 de octubre de 2013
Materiales para el Tema 2. Parte 1. Capitalismo
Para entender la Economía de mercado o libre empresa (capitalismo):
1) ¿Quién fue Adam Smith, cuáles son sus principales ideas y en qué momento histórico las estableció?
1) ¿Quién fue Adam Smith, cuáles son sus principales ideas y en qué momento histórico las estableció?
martes, 15 de octubre de 2013
EXPOSICIÓN 3. José Luis Sampedro y el fin del sistema
Todos debéis ver el siguiente vídeo; una entrevista al economista y escritor José Luis Sampedro y dar vuestra opinión reflexiva en Comentarios antes del viernes 11 de octubre.
Las/os dos alumnas/os seleccionadas/os deberán responder a las siguientes preguntas y exponer sus conclusiones en clase.
1. Con qué argumentos, José Luis Sampedro, justifica que "el sistema está agotado".
1. Con qué argumentos, José Luis Sampedro, justifica que "el sistema está agotado".
2. Analiza las fases por las que ha pasado el capitalismo a lo largo de la historia y que resume Sampedro.
3. Qué es el desarrollo sostenible, y qué considera Sampedro de la sostenibilidad económica en estos momentos.
4. ¿Quién podría modificar la situación y de qué manera?
5. ¿Bancos o ciudadanos, por qué unos reciben ayudas y los segundos mueren de hambre en el tercer mundo?
jueves, 28 de febrero de 2013
Resumen de apuntes. Parte 1. 2º trimestre
TEMA 4. Práctica pendiente
Producción y
productividad.
o Producción: Número de unidades
totales fabricadas.
o Productividad: Producción en virtu d
de los factores de producción empleados. Se suele medir en función del número
de horas de trabajo empleadas para producir una determinada cantidad de bienes.
Beneficios, costes e ingresos de
una empresa
Beneficios Totales
= Ingresos Totales – Costes Totales
Ingresos
Totales = Unidades vendidas X Precio de mercado.
Costes
Totales = Costes Fijos + Costes Variables
Costes Fijos = No varían con las
unidades productivas y permanecen estables durante un periodo de tiempo
determinado.
Costes variables= Varían con la producción.
Coste Variable Unitario X Unidades producidas.
Costes
Medios= Costes totales / Unidades producidas.
Costes
Marginales= El aumento del coste total por producir una unidad adicional
TEMA 5. El funcionamiento de los mercados
5.1. Mercado
¿Qué es un mercado?
Dinero como medio
de pago.
Tipos de mercado:
Bienes y servicios / factores de producción.
5.2. Demanda
Cantidad de un bien
que están dispuestos a adquirir los demandantes a un precio determinado.
Factores que
condicionan la demanda:
- Precio del bien. Relación inversa
salvo los Bienes Giffen.
- Precio de
los bienes relacionados. Relación inversa en caso de ser bienes
complementarios (un aumento del precio de un bien complementario conlleva una
reducción de la demanda del bien relacionado) y relación directa en caso de ser
bienes sustitutivos (un aumento del bien sustitutivo conlleva un aumento de la
demanda del bien relacionado).
-
Renta
disponible. Según el tipo de bien que se trate:
o
En caso de
bienes normales, un aumento de renta conlleva un aumento de la demanda del
bien, aunque en una proporción igual o menor; desplazando la curva de demanda a
la derecha.
o
En caso de
bienes de lujo, un aumento de
renta conlleva un aumento de la demanda del bien en mayor proporción.
o
En caso de
bienes inferiores, un aumento de renta conlleva un descenso en la demanda del
bien.
-
Gustos o
preferencias. Si aumentan los gustos, la curva de demanda se desplazará a
la derecha.
Función de demanda: Qd= f (P, (pr1, pr2… prn), R, G)
Un último factor a tener en cuenta respecto a la Demanda, es la elasticidad precio, es decir, el grado de variación que sufre la cantidad demandada ante un cambio en el precio.
Cantidad de un bien
que están dispuestos a producir las empresas a cada precio.
Factores que
influyen sobre la oferta:
El precio del
bien en cuestión.
Cuanto mayor sea el
precio que prevean cobrar por el producto, mayores incentivos tendrá una
empresa para fabricarlo. Por lo que la relación es directa entre precio y
cantidad ofertada. A mayor precio, mayor cantidad ofertada.
Se pueden construir
tablas de oferta y curvas de oferta.
El precio de los
factores de producción (costes del trabajo –salario-, del capital –tipo de
interés-, de la tierra –alquileres-).
Si aumentan los
costes de fabricación por subir el precio de los factores de producción, la
oferta se desplaza a la izquierda ya que las empresas reducirán sus
posibilidades de producción. Y al contrario.
Las expectativas
empresariales, sobre posibles ventas futuras de un producto, también
determinan la oferta. Si las expectativas son de mejora del sector y de aumneto
de demanda, la oferta se desplazará a la derecha. Y al contrario.
Por tanto, la
Oferta se determina en función del Precio del bien, de las Expectativas
empresariales y del precio de los factores de producción.
5.4. Equilibrio de Demanda y Oferta
Si juntamos las
deciciones de compradores y productores, obtenemos el punto de equilibrio que
nos informa del precio de equilibrio y la cantidad de equilibrio.
Los puntos por
encima y por debajo del de equilibrio pertenecerán a situaciones de exceso de
oferta y exceso de demanda respectivamente.
El punto de equilibrio variará ante desplazamientos en las curvas de oferta y demanda.
TEXTO
COMPLEMENTARIO "el mercado y la globalización de José Luis Sampedro":
EL MERCADO A PRIMERA VISTA
Los mercados son lugares
donde se concentran, por un lado, vendedores que ofrecen sus mercancías
a cambio de dinero y, por otro, compradores que aportan su dinero para conseguir
esas mercancías. Existe, por tanto, una oferta y una demanda. Lo que se paga
es el precio.
Como no sólo
se intercambian mercancías, existen diversos tipos de mercados. Las
Bolsas también son mercados donde se compran y venden acciones de sociedades y
otros valores. Las plazas públicas de los pueblos, donde se contratan jornales
para trabajar en el campo, también son mercados, como también lo son las ferias
locales.
Todas esas innumerables
operaciones, al contado o a plazos en muy diversas formas, alimentan la
complicada circulación económica de bienes y servicios en cada país, que
integran el mercado nacional. Añadiendo a esa corriente los intercambios
y los movimientos financieros con otros países tenemos abarcados los mercados
internacionales, cuya totalidad configura el mercado mundial.
En esa intensa actividad se
escalonan mercados parciales y sucesivos por los que van pasando las
mercancías en circuitos más o menos complicados. El agricultor, por ejemplo,
vende al tratante o al almacenista y éstos al mayorista, que vende al minorista
o al tendero. La cadena distribuidora puede tener muchas variantes hasta
conducir al consumo final, pasando por sucesivos eslabones que son los
intermediarios.
Así funciona nuestra economía
de mercado poniendo toda clase de productos al alcance de quienes los
solicitan. Presta servicios indispensables, pues nadie produce para sí mismo
cuanto necesita; cada cual se especializa en alguna actividad y vende su
producto en el mercado obteniendo dinero para pagar, a su vez, la compra de los
demás bienes producidos por otros. Así, las innumerables decisiones de personas
y empresas diversas que se enfrentan producen en el mercado constantes
variaciones en las existencias y precios, origen de excedentes o escaseces que,
a su vez, modifican posteriores decisiones. Por consiguiente, los precios y
cantidades no obedecen a una voluntad superior sino que resultan del juego de
esas innumerables actuaciones individuales, siempre que, como veremos, cada una
de éstas afecte a cantidades comparativamente pequeñas dentro del total, como
ocurre en el llamado mercado de competencia perfecta.
Apuntes, parte 2º de la 2º evaluación
Para ver la primera parte, pulsar aquí.
5.5. TIPOS DE MERCADO
Medición del paro en España y distribución poblacional
- Mercado de competencia perfecta. (Características).
- Monopolio. (Características y ejemplos).
- Oligopolio. (Características, ejemplos, dumping, cárteles...).
- Competencia monopolística (características y ejemplos).
- Monopsonio (Definición y ejemplos. Diferencias con otros tipos de mercado).
5.6 MERCADOS DE FACTORES
Mercados de factores de
producción son: Trabajo, capital y Recursos naturales (Tierra).
a) Mercado de Capital. (Características).
b) Mercado de trabajo. (Características, gráfica).
El mercado de trabajo está
intervenido, ya que el Estado regula las condiciones mediante el derecho
laboral (Definición, derechos del trabajador).
Total
Menores
de 16
Mayores
de 16
Inactivos
Activos
Ocupados
Parados
Tasa de ocupación y Tasa de desempleo o paro.
5.7. Fallos del mercado.
Inestabilidad de ciclos económicos.
Existencia de bienes públicos.
Externalidades.
Competencia imperfecta.
Distribución desigual de renta.
Texto Obligatorio. José Luis Sampedro "Mercado y globalización" (y2)
Desgraciadamente, la perfección de ese mercado teórico nunca se cumple. En
el mundo real nos enfrentamos siempre con un mercado imperfecto en mayor o
menor grado. Es muy raro que el comprador pueda elegir sabiendo lo que hace
porque no tiene información sobre todos los vendedores presentes y, además, no
suele ser experto en conocer bien las complejidades de los productos modernos.
En general, la elección se decide entre unos cuantos vendedores más accesibles,
aceptando lo que afirman sobre las cualidades del producto o dejándose llevar
por la presentación del artículo.
No sólo se elige con esa fragmentaria y azarosa información, sino movidos
casi siempre por eficaces técnicas publicitarias, diseñadas por expertos
interesados únicamente en el beneficio logrado por la venta y no en las
ventajas para el comprador, cuya libertad queda condicionada por tantos
factores. Así, lejos de ser el rey en el mercado e imponer su voluntad, el
consumidor ha de aceptar las condiciones impuestas e incluso muchas veces cede
a hábiles persuasiones, que le convencen de sentir nuevas necesidades, pasando
a demandar productos antes no usados que le han sido «revelados» por la
publicidad o por la presión social.
Por su parte, tampoco los vendedores tienen información completa sobre la
dispersa demanda ni sobre los planes de los compradores. Si a veces tienen
éxito lanzando un producto y logran venderlo bien, en otras ocasiones no
aciertan, o bien yerran instalándose en locales poco atractivos, o se anuncian desacertada
mente o emprenden la fabricación de algo que no es bien recibido, con el
consiguiente despilfarro de recursos productivos. Dicho de otro modo: prevalece
una situación de información asimétrica, que no es igual para todos, y esa
falta de transparencia del mercado entorpece seriamente la función orientadora
de la inversión que, a manera de brújula, posee el mercado perfecto según la
teoría.
Ante tales imperfecciones,la confianza en la mano invisible empieza por
fuerza a evaporarse y se nos muestra más como una creencia providencialista
—una fe de creyente— que como una realidad contrastada. Máxime cuando la vida
diaria nos enfrenta con irregularidades en el mercado y, especialmente, con
situaciones en las que algún participante —generalmente una empresa vendedora—
logra acaparar una parte importante de la oferta, lo que le da el poder de
imponer condiciones sobre el precio o las condiciones de contratación. En estos
casos,bien frecuentes, de competencia imperfecta, la benéfica mano invisible
aparece reemplazada por otra mano perfectamente visible que en alguna ocasión
logra dominar con el poder absoluto del monopolio. Como veremos, bastaría esta
grave imperfección del mercado real para justificar intervenciones externas
correctoras en defensa del interés público, por motivos tanto económicos como
éticos y sociales.
EL
MERCADO NO ES LA LIBERTAD
Cuando, una vez más, alguien nos repita que «el mercado es la libertad» invitémosle
a practicar un sencillo experimento mental, consistente en imaginar que entra
en un mercado a comprar pero no lleva dinero: constatará en el acto que no
podrá comprar nada, que sin dinero no hay allí libertad, que la libertad de
elegir la da el dinero.
Reflexionemos algo más acerca de la libertad. En el mercado se enfrentan y
compiten doblemente intereses opuestos. Los compradores quieren precios bajos,
mientras que los vendedores los prefieren altos, pero, además, dentro de cada
uno de esos grupos sus miembros rivalizan entre sí.
Obviamente los demandantes con más dinero podrán llevarse más fácilmente lo
que deseen, privando, en su caso, a otros demandantes. También los vendedores
más dotados podrán utilizar recursos publicitarios y otros medios para aumentar
su clientela compradora a costa de sus rivales más débiles. Como puede
suponerse, los más fuertes, tanto si son compradores como vendedores,
pretenderán que en el mercado pueda operarse con la máxima libertad, para poder
usar sin trabas sus capacidades competitivas, mientras que los más débiles
desearán limitaciones a esos poderes, sobre todo cuando sean extremos, como en
el caso monopolístico. Esta situación puede generalizarse siempre que haya
enfrentamientos de oponentes desiguales. Y puesto que en el mercado el dinero
es el que da la «libertad de elegir» resulta que en el mercado llamado «libre»
los poderosos efectivamente eligen mientras que los débiles se resignan con lo
inferior o con nada. Aquellos, claro está, no quieren tasas ni intervenciones
correctoras; son los menos dotados —la gran mayoría, dada la distribución de la
riqueza— los que desean controles de calidad, vigilancias contra abusos y demás
posibles defensas.
En los países con sistemas económicos fuertemente planificados (como la
Unión Soviética durante el régimen comunista) era frecuente la formación de
largas colas de compradores en las tiendas para conseguir algunos productos.
Ese hecho se presentaba en Occidente como un atraso molesto y fastidioso que no
afecta a los consumidores de un sistema de mercado. Pero esa supuesta prueba de
superioridad encierra una trampa, al no poner de manifiesto que en los países
occidentales, de mercado sin racionamiento, también existen colas, sólo que
resultan invisibles. Al igual que los mendigos, no perceptibles en las calles
cuando lo prohíben las ordenanzas o se los llevan los guardias para
ocultárselos a los visitantes ilustres, las colas invisibles las integran, sin
formarse materialmente, los compradores atraídos por la oferta, pero que ni
siquiera se acercan a la tienda porque no tienen dinero suficiente para
adqumercado ni en el planificado hay existencias suficientes para abastecer de
todo a todos. La diferencia esencial está en el modo del reparto. Como en el
socialismo planificado la renta estaba repartida con más igualdad, resultaba
forzoso el racionamiento con sus colas; en cambio, en un sistema de mercado la
riqueza se reparte con mucha mayor desigualdad y origina «colas invisibles», porque
sólo una minoría puede obtener los artículos deseados.
Por añadidura, la hipotética libertad de elegir está más
condicionada aún en los casos ya aludidos de competencia monopolística, que
llegan a su máximo rigor cuando sólo aparece un único vendedor. En tales casos,
la opción del comprador carece de libertad: si desea la mercancía ha de
someterse al precio y condiciones que se le impongan. Así ocurre con ciertos
servicios públicos (transportes, comunicaciones, energía, etc.), con minerales
localizados en uno o pocos lugares, con servicios personales que sólo pueden
prestar especialistas y, entre otros casos, con grandes empresas que consiguen
acaparar algún producto mediante maniobras mercantiles. En general, la
publicidad y técnicas afines son medios de caracterizar de algún modo el
producto propio como único y excepcional, lo que se procura sobre todo mediante
las marcas registradas.
La técnica moderna, con actividades que exigen instalaciones industriales
muy costosas y complicadas, junto con las ventajas económicas de la producción
en gran escala, entre otras, fomentan y a veces imponen la creación de grandes
empresas, contra las cuales es muy difícil lanzarse a competir. Con frecuencia
las encontramos dominando los mercados dentro y fuera del país (empresas
multinacionales o transnacionales) y aliándose con otras afines o
complementarias o absorbiendo empresas rivales. Gracias a sus excepcionales
medios técnicos y financieros dominantes consiguen créditos y concesiones
públicas privilegiadas, influyendo en países cuyos gobiernos tienen menos poder
que ellas mis mas y presionando incluso a las autoridades de las naciones más
fuertes. En
suma, los poderosos directivos y sus grandes empresas avanzan en la vida
pateando triunfantes por encima de los pueblos
jueves, 17 de enero de 2013
Viernes para repensar los sistemas económicos
Pensemos los sistemas económicos, reflexionemos sobre sus virtudes y sus defectos, analicémoslos; dudemos de ellos.
Wiiliam Baumol, economista estadounidense, considera que el sistema neoliberal o de economía de libre mercado es el más idóneo para alcanzar un mayor grado de crecimiento económico e innovación.
Las críticas al sistema clásico de economía de mercado establecido por los autores clásicos como Adam Smith y David Ricardo, han llegado desde dentro y fuera del propio capitalismo. John Nash, matemático estadounidense, neoliberal, estableció, con su teoría de juegos, una contradicción a las teorías de Adam Smith, considerando que la mayor rentabilidad grupal se consigue con la cooperación entre los miembros y no la competencia pura entre ellos.
Algunos autores, como el premio Nobel, Paul Krugman, consideran que la única manera de recuperar los niveles de bienestar hasta ahora alcanzados y salir de la actual crisis, sería a través de políticas keynesianistas:
http://elpais.com/diario/2012/01/03/economia/1325545209_850215.html
La diferencia conceptual y teórica entre las ideas keynesianistas y las neoclásicas o neoliberales se observan con claridad en este rap:
Pero en qué consisten los mercados en un sistema económico; el primer capítulo del libro "el mercado y la globalización" de Jose Luis Sampedro nos lo explica en unos pocos párrafos":
Wiiliam Baumol, economista estadounidense, considera que el sistema neoliberal o de economía de libre mercado es el más idóneo para alcanzar un mayor grado de crecimiento económico e innovación.
Las críticas al sistema clásico de economía de mercado establecido por los autores clásicos como Adam Smith y David Ricardo, han llegado desde dentro y fuera del propio capitalismo. John Nash, matemático estadounidense, neoliberal, estableció, con su teoría de juegos, una contradicción a las teorías de Adam Smith, considerando que la mayor rentabilidad grupal se consigue con la cooperación entre los miembros y no la competencia pura entre ellos.
Dentro de los parámetros de la propia economía de mercado, pero defendiendo la intervención del Estado para mejorar el bienestar social y aumentar el crecimiento económico, surge J. M. Keynes. Sus políticas equilibraron la economía occidental tras la gran crisis del 29, y permitieron alcanzar los mayores estándares de crecimiento y consolidación de la clase media durante mediados y finales del Siglo XX. Hoy parecen prescritas por un discurso dominante neoliberal.
Algunos autores, como el premio Nobel, Paul Krugman, consideran que la única manera de recuperar los niveles de bienestar hasta ahora alcanzados y salir de la actual crisis, sería a través de políticas keynesianistas:
http://elpais.com/diario/2012/01/03/economia/1325545209_850215.html
La diferencia conceptual y teórica entre las ideas keynesianistas y las neoclásicas o neoliberales se observan con claridad en este rap:
Pero en qué consisten los mercados en un sistema económico; el primer capítulo del libro "el mercado y la globalización" de Jose Luis Sampedro nos lo explica en unos pocos párrafos":
EL MERCADO A PRIMERA VISTA
Los mercados son lugares
donde se concentran, por un lado, vendedores que ofrecen sus mercancías a
cambio de dinero y, por otro, compradores que aportan su dinero para conseguir
esas mercancías. Existe, por tanto, una oferta y una demanda. Lo que se paga es
el precio.
Como no sólo se intercambian
mercancías, existen diversos tipos de mercados. Las Bolsas también son mercados
donde se compran y venden acciones de sociedades y otros valores. Las plazas
públicas de los pueblos, donde se contratan jornales para trabajar en el campo,
también son mercados, como también lo son las ferias locales.
Todas esas innumerables
operaciones, al contado o a plazos en muy diversas formas, alimentan la
complicada circulación económica de bienes y servicios en cada país, que
integran el mercado nacional. Añadiendo a esa corriente los intercambios y los
movimientos financieros con otros países tenemos abarcados los mercados
internacionales, cuya totalidad configura el mercado mundial.
En esa intensa actividad se escalonan mercados parciales y sucesivos por los
que van pasando las mercancías en circuitos más o menos complicados. El
agricultor, por ejemplo, vende al tratante o al almacenista y éstos al
mayorista, que vende al minorista o al tendero. La cadena distribuidora puede
tener muchas variantes hasta conducir al consumo final, pasando por sucesivos
eslabones que son los intermediarios.
Así funciona nuestra
economía de mercado poniendo toda clase de productos al alcance de quienes los
solicitan. Presta servicios indispensables, pues nadie produce para sí mismo
cuanto necesita; cada cual se especializa en alguna actividad y vende su
producto en el mercado obteniendo dinero para pagar, a su vez, la compra de los
demás bienes producidos por otros. Así, las innumerables decisiones de personas
y empresas diversas que se enfrentan producen en el mercado constantes
variaciones en las existencias y precios, origen de excedentes o escaseces que,
a su vez, modifican posteriores decisiones. Por consiguiente, los precios y
cantidades no obedecen a una voluntad superior sino que resultan del juego de
esas innumerables actuaciones individuales, siempre que, como veremos, cada una
de éstas afecte a cantidades comparativamente pequeñas dentro del total, como
ocurre en el llamado mercado de competencia perfecta.
Para finalizar un poema de Jorge Riechmann:
"En la era del capitalismo tardío,
nada más transgresor
que los mercados;
Nada más subversivo que la reproducción
ampliada
del capital;
Nada más perturbador que
la
mercantilización de todo
lo divino y lo humano"
miércoles, 3 de octubre de 2012
EXPOSICIÓN Y ACTIVIDAD DE ANÁLISIS. Nº 3
Reflexionemos sobre el mercado de competencia perfecta y la mano invisible; ideas que proponían los autores clásicos y han desarrollado los neoclásicos y neoliberales. Todos los alumnos deben leer el siguiente texto de Jose Luis Sampedro:
"Desgraciadamente,
la perfección de ese mercado teórico nunca se cumple. En el mundo real nos
enfrentamos siempre con un mercado imperfecto en mayor o menor grado. Es muy
raro que el comprador pueda elegir sabiendo lo que hace porque no tiene
información sobre todos los vendedores presentes y, además, no suele ser experto
en conocer bien las complejidades de los productos modernos. En general, la
elección se decide entre unos cuantos vendedores más accesibles, aceptando lo
que afirman sobre las cualidades del producto o dejándose llevar por la
presentación del artículo.
No sólo se elige con esa fragmentaria y azarosa información, sino movidos
casi siempre por eficaces técnicas publicitarias, diseñadas por expertos
interesados únicamente en el beneficio logrado por la venta y no en las
ventajas para el comprador, cuya libertad queda condicionada por tantos
factores. Así, lejos de ser el rey en el mercado e imponer su voluntad, el
consumidor ha de aceptar las condiciones impuestas e incluso muchas veces cede
a hábiles persuasiones, que le convencen de sentir nuevas necesidades, pasando
a demandar productos antes no usados que le han sido «revelados» por la
publicidad o por la presión social.
Por su parte, tampoco los vendedores tienen información completa sobre la dispersa demanda ni sobre los planes de los compradores. Si a veces tienen éxito lanzando un producto y logran venderlo bien, en otras ocasiones no aciertan, o bien yerran instalándose en locales poco atractivos, o se anuncian desacertada mente o emprenden la fabricación de algo que no es bien recibido, con el consiguiente despilfarro de recursos productivos. Dicho de otro modo: prevalece una situación de información asimétrica, que no es igual para todos, y esa falta de transparencia del mercado entorpece seriamente la función orientadora de la inversión que, a manera de brújula, posee el mercado perfecto según la teoría.
Ante tales imperfecciones,la confianza en la mano invisible empieza por
fuerza a evaporarse y se nos muestra más como una creencia providencialista
—una fe de creyente— que como una realidad contrastada. Máxime cuando la vida
diaria nos enfrenta con irregularidades en el mercado y, especialmente, con
situaciones en las que algún participante —generalmente una empresa vendedora—
logra acaparar una parte importante de la oferta, lo que le da el poder de
imponer condiciones sobre el precio o las condiciones de contratación. En estos
casos,bien frecuentes, de competencia imperfecta, la benéfica mano invisible
aparece reemplazada por otra mano perfectamente visible que en alguna ocasión
logra dominar con el poder absoluto del monopolio. Como veremos, bastaría esta
grave imperfección del mercado real para justificar intervenciones externas
correctoras en defensa del interés público, por motivos tanto económicos como
éticos y sociales.
Cuando, una vez más, alguien nos repita que «el mercado es la libertad» invitémosle
a practicar un sencillo experimento mental, consistente en imaginar que entra
en un mercado a comprar pero no lleva dinero: constatará en el acto que no
podrá comprar nada, que sin dinero no hay allí libertad, que la libertad de
elegir la da el dinero.
Reflexionemos algo más acerca de la
libertad. En el mercado se enfrentan y compiten doblemente intereses opuestos.
Los compradores quieren precios bajos, mientras que los vendedores los
prefieren altos, pero, además, dentro de cada uno de esos grupos sus miembros
rivalizan entre sí.
Obviamente los demandantes con más dinero podrán llevarse más fácilmente lo
que deseen, privando, en su caso, a otros demandantes. También los vendedores
más dotados podrán utilizar recursos publicitarios y otros medios para aumentar
su clientela compradora a costa de sus rivales más débiles. Como puede
suponerse, los más fuertes, tanto si son compradores como vendedores,
pretenderán que en el mercado pueda operarse con la máxima libertad, para poder
usar sin trabas sus capacidades competitivas, mientras que los más débiles
desearán limitaciones a esos poderes, sobre todo cuando sean extremos, como en
el caso monopolístico. Esta situación puede generalizarse siempre que haya
enfrentamientos de oponentes desiguales. Y puesto que en el mercado el dinero
es el que da la «libertad de elegir» resulta que en el mercado llamado «libre»
los poderosos efectivamente eligen mientras que los débiles se resignan con lo
inferior o con nada. Aquellos, claro está, no quieren tasas ni intervenciones
correctoras; son los menos dotados —la gran mayoría, dada la distribución de la
riqueza— los que desean controles de calidad, vigilancias contra abusos y demás
posibles defensas
En los países con sistemas económicos fuertemente planificados (como la
Unión Soviética durante el régimen comunista) era frecuente la formación de
largas colas de compradores en las tiendas para conseguir algunos productos.
Ese hecho se presentaba en Occidente como un atraso molesto y fastidioso que no
afecta a los consumidores de un sistema de mercado. Pero esa supuesta prueba de
superioridad encierra una trampa, al no poner de manifiesto que en los países
occidentales, de mercado sin racionamiento, también existen colas, sólo que
resultan invisibles. Al igual que los mendigos, no perceptibles en las calles
cuando lo prohíben las ordenanzas o se los llevan los guardias para
ocultárselos a los visitantes ilustres, las colas invisibles las integran, sin
formarse materialmente, los compradores atraídos por la oferta, pero que ni
siquiera se acercan a la tienda porque no tienen dinero suficiente para
adqumercado ni en el planificado hay existencias suficientes para abastecer de
todo a todos. La diferencia esencial está en el modo del reparto. Como en el
socialismo planificado la renta estaba repartida con más igualdad, resultaba
forzoso el racionamiento con sus colas; en cambio, en un sistema de mercado la
riqueza se reparte con mucha mayor desigualdad y origina «colas invisibles», porque
sólo una minoría puede obtener los artículos deseados".
Jose Luis Sampedro. "El mercado y la globalización"
Una vez leído, los alumnos encargados de hacer la exposición el miércoles 10 de octubre, Lucas y David Ll. deberán de contestar y exponer ante la clase las siguientes preguntas:
1. En qué consiste el sistema de economía de mercado y el mercado de competencia perfecta en el que se basa.
2. ¿Qué autores lo propusieron y cuándo?
3. ¿Qué opina Jose Luis Sampedro sobre la perfección de los mercados?
4. ¿Qué opina Jose Luis Sampedro sobre la libertad en los mercados?
5. Viendo la realidad actual, qué aspectos teóricos de la Economía de mercado consideras que no se cumplen a día de hoy en España.
6. ¿Quién es Jose Luis Sampedro?
El resto de alumnos y antes del día 10 de octubre, fecha de la exposición, deberán introducir su opinión personal (teórica/reflexiva) en Comentarios.
Como complemento voluntario, en este vídeo, el propio Jose Luis Sampedro explica sus tesis sobre el desmoronamiento del sistema de economía de mercado:
Jose Luis Sampedro. "El mercado y la globalización"
Una vez leído, los alumnos encargados de hacer la exposición el miércoles 10 de octubre, Lucas y David Ll. deberán de contestar y exponer ante la clase las siguientes preguntas:
1. En qué consiste el sistema de economía de mercado y el mercado de competencia perfecta en el que se basa.
2. ¿Qué autores lo propusieron y cuándo?
3. ¿Qué opina Jose Luis Sampedro sobre la perfección de los mercados?
4. ¿Qué opina Jose Luis Sampedro sobre la libertad en los mercados?
5. Viendo la realidad actual, qué aspectos teóricos de la Economía de mercado consideras que no se cumplen a día de hoy en España.
6. ¿Quién es Jose Luis Sampedro?
El resto de alumnos y antes del día 10 de octubre, fecha de la exposición, deberán introducir su opinión personal (teórica/reflexiva) en Comentarios.
Como complemento voluntario, en este vídeo, el propio Jose Luis Sampedro explica sus tesis sobre el desmoronamiento del sistema de economía de mercado:
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